la gente quiere reformas políticas ya

Los subestimados de Portugal: Ironía, color y movimiento

Christian Reynoso

Publicado: 2019-01-22

Con gran acierto y no sin menos ironía, el fotógrafo Adrián Portugal Teillier (Lima, 1977), ha titulado a su cuarta muestra fotográfica bajo el nombre de “Los subestimados”. La muestra estuvo abierta durante el último mes en la librería Arcadia Mediática, en el centro de Lima. El día de la clausura hubo fiesta, color, cerveza y movimiento. Los subestimados estuvieron desafiantes, expresivos, perfectamente enmarcados, mirándonos, tal vez con el poder que siempre han tenido y el goce a cuestas ―esta vez sobre el papel― que, también, siempre han procurado. 

La génesis de la muestra se sustenta en la propia experiencia de Portugal. Al embarcarse como fotógrafo principiante en los periódicos capitalinos, lo mandaron sin chistar a fotografiar las noticias de Espectáculos y Farándula: lo más banal y menos importante para cualquier fotógrafo que se preciaba de “serio” (entre comillas). Era comienzos del 2000: Nosotros, peruanos, nos sometíamos, tal vez encandilados ―o teledirigidos―, a un entretenimiento marcado por lentejuelas, mallas y vedettismo, cumbia, perreo y cantantes folklóricas, travestismo, cine porno-erótico con la bomba Susy Díaz, y todo el albur que se creaba en torno. A contraparte, se vivía un escenario social y político en el que el Perú empezaba a recuperar la democracia, luego de la caída del tercer mandato de Fujimori, la difusión del video Kouri y la salita del SIN, y la insólita renuncia vía fax. La figura de Montesinos y el sucio fujimorismo empezaban a emerger. Así, la coyuntura política ―y el captar a los políticos que hacían noticia―, representaba el trabajo “serio” para los fotógrafos de entonces. Desde luego, Portugal se sintió subestimado.

Por eso, en una vuelta de tuerca, con ese material ―que alcanza en conjunto a más de tres mil vistas―, Portugal extrajo de tales tópicos el corpus de su muestra. A la luz de hoy, sus fotografías son el testimonio de primera mano de un fotógrafo sumergido en el microcosmos nocturno y entre bambalinas de esa porción de la Lima en movimiento de comienzos de siglo. Trae a nuestros ojos una galería de personajes y personas que, si bien, estuvieron bajo el influjo de las luces y cámaras, como protagonistas e íconos de la cultura popular/chicha peruana, en el fondo no dejaban de ser marginales, subalternos, inocentes, underground ―subestimados, al fin y al cabo―, atrapados en la burbuja del momento.

Las fotografías de “Los subestimados” nos conducen por una imaginería colectiva en movimiento que, descontextualizándola del hecho noticioso de los periódicos de entonces, adquiere vida y se nos revela, como una narrativa que sigue vigente ―ahora reinventada―, que nos narra desde los intersticios esa época de fracturas y por ello de parches y escapes. Por eso que resulta sugestiva, contagiosa y provoca curiosidad. Queramos o no, forma parte de nuestra “educación sentimental”, como afirma Portugal. Ojalá que ahora se pueda plasmar en un libro.

Adrián Portugal tiene en su haber otras tres exposiciones: “Del río rojo al verde mar” (Chile, 2014), un collage de sus muestras previas: “Iquitos, la casa del dios del amor” (Lima, 2013), fotografía documental dedicada a lo urbano-rural, ritual y paisajístico de dicha ciudad amazónica; y la recordada “Aguadulce” (Lima, 2011), en torno a la famosa y populosa playa chorrillana.



Escrito por

Christian Reynoso

Escritor y periodista peruano. Magíster en Literatura Hispanoamericana. Ha publicado: "El rumor de las aguas mansas" y "Febrero lujuria".


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