la mafia se reacomoda

Rito y decolonialidad en la poesía de Efraín Miranda

Christian Reynoso

Publicado: 2019-06-18

Con el verso mirandino “Tengo el color mismo de mi Madretierra”, Guissela Gonzales, investigadora y profesora de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ha titulado a su más reciente libro, dedicado al poeta puneño Efraín Miranda Luján (1925-2015). El rito andino y la decolonialidad complementan los ejes de este estudio que abre nuevas dimensiones de lectura y se constituye en uno de los trabajos más serios hasta hoy en torno a la poética de Miranda.  

Efraín Miranda que, en el escenario literario peruano, puede ser circunscrito dentro de la generación poética de los años cincuenta, publicó: Muerte cercana (1954), Choza (1978), Vida (1980) y Padre sol (1998). Fue Choza el libro que alcanzó más notoriedad y que marcó el tono de su poesía, sin embargo tanto él como sus libros siempre estuvieron al margen de los circuitos literarios oficiales ―”en los bordes” (p. 21)― y solo en las últimas décadas se empezó a estudiar y a valorar su obra. Queda pendiente, en ese sentido, sacar a luz un tomo con su poesía completa y un estudio global.

El libro de Guissela Gonzales se avoca a los dos primeros libros de Miranda: Muerte cercana y Choza, y propone dos ideas fuerza, entre otras. La primera, contrario a lo que se ha creído y parte de la crítica ha señalado, la autora plantea que entre ambos libros no existe una ruptura radical y que más bien lo que se ve es una “relación de continuidad” (p. 227). Añade que “es posible advertir la presencia de elementos que vinculan sustancialmente uno y otro libro” (p. 227). Uno de los más significativos, que, en el primero encontramos la “sensibilidad andina a través de la cual el hablante lírico aprehende y entiende la realidad, elemento que luego se hace más evidente en Choza, en tanto constituye la base del locus enunciativo desde donde se elabora una semiosis decolonizadora” (p. 227).

Esta es la segunda idea que Gonzales plantea, a partir de las reflexiones de Walter Mignolo sobre el concepto de semiosis colonial frente a discurso o literatura colonial. Así, afirma Gonzales, hay en Choza una semiosis, en tanto “hay una confluencia de elementos diversos que la distancian de las nociones de discurso” (p. 23); y decolonial, porque “no solo hay una posición bien definida frente a una situación de colonialidad” (p. 23), sino que representa “un desprendimiento y una apertura […], a partir de los cuales se inicia un cuestionamiento directo a la imposición de la ética, estética y episteme occidentales” (p. 23), con lo cual se evidencia una tensión permanente entre lo andino y lo occidental.

Los siguientes versos del poema “EE” pueden graficar lo dicho: “¡No me grites de calle a plaza: cholo; / grítame de selva a cordillera, / de mar a sierra, / de Tahuantinsuyo a República: INDIO!”. De esta manera, indica la autora, en cada uno de los poemas de Choza, “quedan registrados los conflictos y tensiones culturales de la abigarrada realidad social peruana, aquella que el poeta no solo tuvo la capacidad de entender, sino el coraje de asumir, en su vida y obra, con la lucidez y serenidad propias de quien actúa acorde con su fuero interno” (p. 228).

Referencia:

Tengo el color mismo de mi Madretierra. Rito andino y decolonialidad en la poética de Efraín Miranda Luján
Guissela Gonzales Fernández 
UNMSM, Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar, Latinoamericana Editores, Universidad Nacional del Altiplano. 
Lima: 2019, 252 pp. 


Escrito por

Christian Reynoso

Escritor y periodista peruano. Magíster en Literatura Hispanoamericana. Ha publicado: "El rumor de las aguas mansas" y "Febrero lujuria".


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