Con lupa en el Congreso

Fútbol, comunidades nativas y cultura en Perú de hoy

Christian Reynoso

Publicado: 2020-05-26

Si para un país y su gobierno, el fútbol parece ser más importante que la cultura, quiere decir que algo marcha mal en ese país. No tengo nada en contra del fútbol y su práctica, pero soslayar la promoción, el fortalecimiento y el mantenimiento de la cultura, para poner por delante el entretenimiento es la expresión de que somos una sociedad que no hace suya ni pone en valor su gran diversidad cultural. Y lo que ello nos puede servir como país. 

Pese a esto, la cultura en el Perú sobrevive. Sobrevive desde el esfuerzo individual y colectivo, amateur, profesional y privado. Pero no es suficiente, porque todavía las manifestaciones culturales no interesan a todos, o no todos las hacemos parte de nuestra vida. Se prefiere la “cultura” del fútbol y de la celebración de la hinchada, o la “cultura” del día del pollo a la brasa, por ejemplo.

A esto se suman las recientes noticias en torno al Ministerio de Cultura y su despilfarro de recursos en contratos absurdos para favorecer a unos cuantos (léase caso Richard Swing), lo que deja dudas sobre su real desempeño. Parecería que la principal entidad a cargo de velar y proponer políticas por la cultura en el país, hace cualquier cosa menos su tarea. Esto significa que es necesaria una reorganización institucional del sector y de sincerar sus capacidades.

No solo eso. Las comunidades nativas de la Amazonía peruana ―depositarias de una cultura ancestral― han quedado abandonadas a su suerte por el Ministerio de Cultura, aún peor en un contexto de emergencia como el que vivimos por el Covid-19. Lo que significa una gran irresponsabilidad. En todo caso, las respuestas tardías solo han evidenciado su desidia institucional y la frivolidad con que toma decisiones. Mientras tanto, cientos de familias de los pueblos indígenas no tienen qué comer ni cómo combatir el mortal virus.

Ese es el Perú y su cultura. Y por eso hay que cambiar. Establecer mecanismos que involucren decisión política, presupuesto y maneras de canalizar, de la mano con los actores que producen cultura, un afianzamiento de lo que significa este término tan amplio en nuestro país, en nuestra educación. Es decir, tal vez podamos tener pasión por el fútbol, pero si hubiera más cultura en esa pasión, otra sería nuestra historia.


Escrito por

Christian Reynoso

Escritor y periodista peruano. Autor de las novelas: "La tempestad que te desnuda", "El rumor de las aguas mansas" y "Febrero lujuria".


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