sin ciencia no hay futuro

Poderes y límites en el Perú de hoy

Christian Reynoso

Publicado: 2020-09-15

Es incierto lo que pueda ocurrir con relación a la vacancia del presidente Vizcarra los próximos días, tras la propalación de diversos audios de su entorno próximo que han provocado una crisis política, aunque todo parece indicar que la vacancia ha perdido fuerza y que el presidente seguirá en el cargo. No obstante, en la política peruana puede ocurrir lo inesperado. En todo caso, estamos de acuerdo en que en el grave contexto que vivimos a causa de la pandemia, vacar al presidente y lo que ello implica no es lo más conveniente. Hay, pues, cosas urgentes que necesitan ser atendidas en el país. 

Hoy que escribo este artículo a primera hora de la mañana veo en la televisión a Vizcarra que supervisa la puesta en marcha de la operación Tayta en Villa María del Triunfo, que atenderá a cerca de 400 hogares, tanto en Covid-19 como en otros servicios médicos. La impresión que deja es la de un presidente que se acerca a los ciudadanos que requieren salud y esperanza para afrontar la situación. Vizcarra camina, conversa, pregunta, accede a los selfies, bromea. Se le siente seguro. Es digamos la vida real, lo que hay que atender a diario desde que llegó la pandemia y que, con aciertos y desaciertos, ha venido haciendo.

Pero, la reciente crisis política nos ha mostrado (y lo sigue haciendo, puesto que no termina de resolverse) una orilla distinta de esa vida real. Un escenario en el que prima la lucha por el poder y los intereses particulares como motores de fondo, en el que solo importo yo por encima de mi servicio al país por el cual, además, cobro un sueldo; características que se han vuelto en el sello de la política peruana contemporánea. Es decir, el Perú visto para la mayoría de la clase política como una chacra de la que puedan obtener cuantiosos botines. Algo que debería cambiar ya.

Ahí tenemos, las jugadas del presidente del Congreso tratando de confabular con las FF. AA. para asumir la conducción del país; ahí la manipulación grosera de un congresista de tufo mafioso, investigado y con denuncias que responder, que se presenta como adalid de la moral (¿por qué los arequipeños votaron por él?); ahí la lucha de las secretarias de Palacio por no perder el puesto ni la confianza; ahí el aprovechamiento económico y político de un fanfarrón de delirios ególatras; hechos estos que han llevado a nuestro país al límite, pero que no los merecemos.


Escrito por

Christian Reynoso

Escritor y periodista peruano. Autor de las novelas: "La tempestad que te desnuda", "El rumor de las aguas mansas" y "Febrero lujuria".


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