Vio y escuchó lo que otros no

“Manco Cápac” o la sobrevivencia

Christian Reynoso

Publicado: 2021-03-02

“Manco Cápac” es el título de la reciente película dirigida por Henry Vallejo (Puno, 1970) y Pioneros Producciones, que ha sido estrenada en 2020 y que este 2021, probablemente, se difunda en las salas comerciales. Es la segunda película de ficción de Pioneros, luego de su exitosa ópera prima “El misterio del Kharisiri” (2004), que marcó un antes y un después en el cine producido fuera de Lima, y que ha contribuido a visibilizar el “cine regional”, mal llamado así por el centralismo sempiterno.

Si bien “Manco Cápac” puede remitirnos en primera instancia a una película de carácter histórico, estamos muy lejos de ello. Tampoco ahonda en la línea aquella en la que se conjugan elementos de la cosmovisión mítica-ritual-social con lo citadino-capitalino, como en el “El misterio del Kharisiri”. Más bien, “Manco Cápac” apunta las cámaras y los reflectores para mostrarnos la cotidianeidad y dinámica de las ciudades urbanas andinas, tomando como escenario Puno, en las que hoy se hibridizan o transculturizan con mayor efecto y afecto tanto expresiones locales como foráneas, a la vez que dejan ver sus grietas.

Es Elisban el protagonista, interpretado por el novel actor Jesús Luque Moreno, quien a manera de un sensor observará esta realidad y la vivirá en carne propia. Huérfano de madre y con un padre que radica en Tacna, Elisban en su condición de adolescente quechuahablante llegará a Puno desde la provincia de Carabaya, con la intención de buscar a un amigo con quien trabajar, pero no lo encontrará. Empezará entonces una errancia con el fin de sobrevivir que lo llevará a interrelacionarse con personas de distinta laya. Así aprenderá el concepto de ciudad y los placeres como injusticias que esta puede ofrecer. “Soy humilde, pero no cojudo”, será el lema que adoptará tras leerlo en la calcomanía de un tricicholo.

La errancia supone también el marco para la mirada contemplativa del personaje, que se encuentra a tono con el ritmo del film: sobrio y con silencios que dicen más que los diálogos, salpicado por irrupciones musicales que provienen de los días de fiesta propios de la Candelaria como telón de fondo. El dato escondido que conducirá a un final sorpresivo sugiere la idea de fortaleza-resistencia, tal como Manco Cápac, en tanto símbolo. En ese sentido, resulta interesante cómo el discurso mítico en el que normalmente se circunscribe al héroe fundador del imperio incaico, en la película de Vallejo se convierte en una expresión propia, terrenal, urbana, incluso artística, en la mirada de Elisban.



Escrito por

Christian Reynoso

Escritor y periodista peruano. Autor de las novelas: "La tempestad que te desnuda", "El rumor de las aguas mansas" y "Febrero lujuria".


Publicado en