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Cuatro muertos: nada más

Christian Reynoso

Publicado: 2022-04-05

“No ha habido nada más, son cuatro”. Así se ha referido el ministro de Defensa, José Luis Gavidia, respecto de los cuatro muertos, entre ellos un niño, que en los últimos días han dejado las manifestaciones y los enfrentamientos con la policía en Huancayo, en medio del paro de transportistas contra el alza del combustible. Declaraciones desafortunadas que solo revelan menosprecio y una forma de intentar minimizar la situación cuando en verdad es la irresponsabilidad y la falta de acción del gobierno lo que ha dejado que la situación escale. ¿Cuántos muertos quiere que haya Gavidia?

El presidente Pedro Castillo en su mensaje a la nación, antes de la medianoche, tampoco ha dicho nada. Serán los primeros muertos de su gobierno. Solo ha declarado el estado de emergencia y la inamovilidad en Lima y el Callao, por un día, con el fin de contener las manifestaciones, pero estas no solo se desarrollan en la capital, sino en varias ciudades del país. La prensa limeña ya lo olvidó. Solo reporta Lima. Tampoco Castillo ha dicho nada sobre el asunto de fondo que implica sentarse a la mesa con los dirigentes transportistas para encontrar soluciones. Mañana, cuando acabe la inamovilidad, ¿qué pasara?, ¿otra vez el caos?

Mientras tanto, el Congreso que no hace nada por el país, o solo debate inútil y hasta el cansancio la vacancia del presidente, no se ha preocupado por tender puentes. Pareciera que sentados en sus curules no saben lo que ocurre en las calles. Más bien, encarnado en su presidenta, María del Carmen Alva –quien cree que el Congreso es su casa–, desafía la disposición del gobierno y juega a una lucha de poder con el Ejecutivo a través de cartas de invitación a reuniones, mientras que en la calle vuelan las piedras, las bombas lacrimógenas y los saqueos, y los cuatro muertos a nadie importa.

Que la disposición de inamovilidad en Lima y el Callao sea la más acertada o no, o haya sido constitucional o inconstitucional como se afirma, seguramente será carne de cañón para más adelante cuestionar las decisiones del presidente y, como estamos acostumbrados, probable causal de vacancia. La misma historia. Pero lo que sí no debería pasar por alto son las declaraciones del ministro Gavidia y su desatino y falta de empatía con las familias de los muertos. Gavidia debería irse de su cargo o por lo menos pedir disculpas. Cuatro palabras. Nada más.


Escrito por

Christian Reynoso

Escritor y periodista peruano. Autor de las novelas: "La tempestad que te desnuda", "El rumor de las aguas mansas" y "Febrero lujuria".


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