espera nuevo capítulo

Chaplin una y otra vez

Christian Reynoso

Publicado: 2025-10-07

Podíamos pasar toda la tarde mirando una y otra vez las películas de Chaplin en el DVD, cambiando los discos una y otra vez, a nuestro antojo. Había secuencias de escenas que nos producían un ataque de risa hasta llorar, sentir una sofocación caliente y dolor en el estómago, mientras las veíamos una y otra vez, retrocediéndolas con el control remoto. Era incomprensible, pero no podíamos escapar de ese placer de reír verdaderamente hasta doblarnos y disfrutar con el humor y la ternura de Charlot, cuando no, con su tristeza que también provocaba otro tipo de lágrimas.

Mi hermana Carol y yo habíamos conseguido casi toda la colección de películas y cortos de Charles Chaplin y así pasábamos los fines de semana de aquellos días en que todavía vivíamos en la urbanización Puno, en Puno. También añadíamos los films de El Gordo y el Flaco. Nunca nos cansábamos y ni siquiera era necesario preparar pop corn. Hoy en día seguimos conservando esos DVD y a ellos se han añadido algunas biografías de Charles Spencer Chaplin (1889-1977), y libros de sus películas, además de algunas prendas de vestir con la figura del maravilloso vagabundo, sin contar los ensayos que destinábamos a imitar sus bailes.

Este 2025 se han cumplido cien años de “La quimera del oro”, la más famosa película de Chaplin, y por la que, dijo, quería ser recordado, como si hiciera falta. Esta celebración ha merecido la restauración de la película en 4K y su exhibición en salas de cine de todo el mundo; apenas en un par de Lima. Ver a Chaplin en pantalla grande, tras haberlo disfrutado solo en DVD, no era una cosa que había que dejar pasar. Y la magia y la risa han vuelto, y los recuerdos de los ataques de risa junto con mi hermana han encendido una nueva chispa, en verdad, la misma vieja chispa que no se ha ido y que siempre seguirá allí.

Las películas de Chaplin son ese tipo de arte que se valora y se transmite, sin importar el tiempo y el espacio; un arte que produce un no sé qué, como si removiera tus fibras y despertara tu sensibilidad y que te dice que la vida debería ser más sencilla no obstante el caos. Chaplin dibuja un retrato del hombre y sus quimeras, y las posibilidades de a dónde puede llegar en busca de verdad y justicia. Charlot, ninguneado por un mundo hostil, al final se alza como un héroe, aunque solitario como todo héroe. Y todo esto sin decir una sola palabra, tan solo con la belleza del movimiento y un particular manierismo y la grandeza de su corazón.


Escrito por

Christian Reynoso

Escritor y periodista peruano. Magister en Literatura Hispanoamericana. Autor de novelas y libros de investigación y ensayo.


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